«The Lady of the Lamp»

A 200 años del nacimiento de Florence Nightingale

Se cumplen 200 años del nacimiento de Florence Nightingale. Famosa por haber desarrollado a nivel profesional la enfermería y por sus contribuciones a evitar la mortalidad de personas que requerían cuidados médicos, esta mujer también era conocida como “The lady of the lamp” (“la señora de la lámpara”), ya que solía recorrer en la oscuridad de la noche los pabellones de enfermos para darles ánimo y contención. ¿Cuál fue, entonces, la vida y obra de Florence?

Una mujer excepcional

Nacida en 1820 en una finca de la ciudad italiana de Florencia, a la que debe su nombre, Nightingale provenía de una familia acaudalada de nobles británicos. En esa época, se esperaba que las muchachas tuvieran como única aspiración el casarse y tener hijos, sin mayores expectativas de emprender estudios u ocupaciones laborales. Sin embargo, Florence demostró desde pequeña otras inclinaciones: formada por su padre en idiomas modernos y clásicos -italiano, latín y griego-, en literatura y sobre todo en matemática, rechazó desde joven las propuestas matrimoniales que se le hacían.

Retrato de Florence Nightingale

En cambio, mostró interés por embarcarse en actividades de servicio, aún contra la oposición de su familia y medio social. Fue así que en 1844 decidió dedicarse a la enfermería, e inició viajes de estudio por Italia, Grecia y Egipto, hasta que en 1850 recibió una verdadera formación profesional en una comunidad luterana de Alemania.

Instituto de Diaconisas en Kaiserswerth, donde Nightingale se formó.

En 1853 comenzó a dirigir un hospicio de cuidado para mujeres enfermas en Londres, hasta que se desencadenó el evento que la llevaría al reconocimiento mundial: la Guerra de Crimea.

La profesionalización de la enfermería

Nightingale se dirigió al campo de batalla con 38 enfermeras voluntarias formadas por ella misma. Las condiciones de la guerra eran deplorables; la mortalidad de los soldados por enfermedades era 10 veces superior a la de la guerra en sí misma, ya que eran tratados en barracas sin ventilación, sucias y con una pésima alimentación. Allí, además de hacerse conocida por sus rondas nocturnas con la lámpara, logró reducir sensiblemente las muertes de soldados por infecciones, destacando la importancia de conservar una correcta higiene en los espacios de salud.

Litografía de William Simpson sobre las condiciones de los heridos en la Guerra de Crimea

A su regreso a Londres, Nightingale proyectó nuevos diseños arquitectónicos de los hospitales, con más espacio para circular y una disposición distinta de los muebles que previniera infecciones. Además, en 1860 fundó una escuela de enfermería, considerada la primera escuela laica profesional, donde se formaron miles de personas que luego recorrerían el mundo en misiones humanitarias. También entrenó a enfermeras para cuidados domiciliarios, lo que permitió que personas de bajos recursos pudieran acceder a una atención de calidad. Por otra parte publicó, en 1859, “Notas sobre enfermería: qué es y qué no es” (“Notes on nursing: What it is, and what it is not”, en su original en inglés), un breve libro que serviría de modelo para la formación profesional del personal de enfermería desde allí en adelante.

“The lady with the lamp”, litografía en colores de 1891 sobre una pintura de 1854 de Henrietta Rae

Florence además destacaba por la elaboración de informes estadísticos de casos, que presentaba regularmente al Parlamento inglés y a otros lugares de decisión e influencia. Haciendo uso de la formación matemática de su juventud, Nightingale se destacaba por el uso de gráficos que, no siendo comunes en esa época, y menos para una mujer, mostraban claramente la información y la ayudaban a convencer a su auditorio sobre la conveniencia de implementar reformas en el cuidado y atención de la salud. Su obra inspiró las maneras de trabajo de la Cruz Roja Británica, fundada en 1870, y de la que integró el comité de damas.

Diagrama en el que Nightingale explica las causas de mortalidad en los ejércitos

Nightingale se caracterizó, además, por escribir algunas obras literarias y de teología, siendo además un referente importante del feminismo inglés del siglo XIX, al defender el derecho de las mujeres a la autodeterminación en sus vidas. A su muerte, en 1910, había logrado que la enfermería pasara a ser considerada una ocupación profesional e indispensable en el campo de la salud, con concepciones modernas y científicas para la atención de personas enfermas.

Una vocación internacional

La obra de Florence Nightingale influyó en todo el mundo. Además de su valentía y determinación para alejarse de los modelos convencionales, resultó clave su dominio tanto de herramientas matemáticas como de distintos idiomas, que le permitieron actuar en lugares y realidades muy distintos. Por eso, y como nos deja en claro la pandemia de COVID-19, el manejo de más de un idioma es una poderosa forma de contribuir a la mejora en el cuidado y atención de la salud.

Conocé más sobre nosotros en nuestra página webinstagramfacebooklinkedinblog y aprendé inglés online.

Si querés recibir esta nota en inglés suscribite a nuestro newsletter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
Hola
¿En qué podemos ayudarte?